He despertado con la sensación de haber perdido algo. Siempre he ido perdiendo cosas a lo largo de mi vida, cosas tanto materiales como inmateriales, y cada pérdida me ha dejado un hueco en el alma, un hueco irrellenable, puesto que lo tengo ahí, reservado por si alguna vez (ilusa de mí), lo que he perdido vuelve.
Me duelen mucho las pérdidas. Una pérdida para mí es un desconsuelo momentáneo que se vuelve desgarrador con el tiempo y que me oprime las entrañas cada vez que lo recuerdo.
De pequeña lloraba si perdía algún juguete, algún objeto apreciado, pero mi llanto era aún mayor si lo que perdía era la partida hacia otro lugar de alguna amiga, o la ausencia de una prima a la que no dejaban dormir en casa, e incluso alguna profesora a la que trasladaban. Ahí comencé a comprender que las cosas que más duele perder son las intangibles, las que no se ven pero que se sienten desde lo más hondo.
He perdido muchas cosas a lo largo del tiempo. He perdido seres queridos, amistades únicas, situaciones de ensueño, ilusiones que se han roto a golpes de desengaños… Y también te perdí a ti, porque así tuvo que ser, porque así lo quise.
Tal vez por eso hoy amanecí con la fuerte sensación de haber perdido algo, porque soñé contigo, y en mis sueños, siempre apareces intentando colarte en el hueco que tienes guardado en mi corazón.
Dices que llevas un tiempo dándole vueltas,
Que no encuentras motivos para continuar,
No sabes si yo soy el mismo o he cambiado,
Y la cuestión es que te vas.
Te perdí,
Y no super tu necesidad, tus ganas de huir, de echar a volar
La vida es así
Y así te perdí.
No te quedan excusas a las que agarrarte,
Antes era suficiente con mi voz
Podemos ser amigos, es tu última oferta,
Son las migajas de tu amor.
Te perdí
Y no super tu necesidad, tus ganas de huir, de echar a volar
La vida es así
Y así te perdí.













