por
diariodeunpasado
@ Jueves, 19. Jul, 2007 - 20:01:40
Yo sé que no soy un árbol triste ni solitario.
Lo que ocurre es que siempre me plantan en un lugar triste y solitario.
Y tampoco soy un árbol de mal presagio.
Lo que ocurre es que todos me relacionan con el mal presagio de la muerte.
Sin embargo, y aún en la soledad del entorno donde me sembraron, yo no me siento solo, ni triste, ni tenebroso.
No me siento inútil porque durante el día los gorriones me acompañan colgándose de mis ramas y durante la noche doy cobijo a sus nidos.
No me siento triste porque mi figura es el símbolo de la paz que reina en este lugar.
Y no me siento solo porque permanentemente estoy acompañado por todos esos que se fueron, que partieron hacia un lugar desconocido y dejaron aquí sus últimas huellas.
No, yo no soy un árbol triste.