
De unos días atrás y hasta el de hoy, algo ha eclipsado mis dorados amaneceres bajo el humeante café.
Ese algo me ha impedido oír a los mirlos con sus trinos mañaneros y ha cegado mi visión de un horizonte cargado de luminosidad.
Ese algo eran cuatro palabras mi alma gritaba queriendo arrojarlas al negro vacío de determinadas existencias:
¡Malditos Corazones, Malditas Entrañas!
Pasé mi infancia oprimida por la dictadura, mi adolescencia luchando por hacer renacer la palabra Libertad, por hacerle un hueco en la vida de todos, porque se disfrutara de su presencia y que formara parte activa de la persona.
Libertad sin censuras, libertad sexual, libertad de acción, libertad de expresión….
¿Libertad de Expresión?
Ya no sé si era totalmente equivocado mi concepto de “Libertad de Expresión”, o si tal vez yo sea una de las últimas románticas de esas que entiendes que la palabra Libertad va asociada a la palabra Felicidad.
¡Libertad de Expresión!
¿Qué es la Libertad de Expresión?
¿Humillar al prójimo porque la Libertad nos da derecho a ello?
¿Es libertad colarse en casa de otro para insultarle simplemente porque tal vez no nos caiga bien?
¿Acaso la Libertad nos da derecho a tirar por tierra el trabajo realizado con mucho esfuerzo por otras personas, tacharla de embustera y de mediocre?
Si esa es la Libertad de Expresión que se la lleven de mi vida que yo no la quiero; que se queden con ella los que humillan, los que martirizan, los que hieren, los envidiosos, los traidores, los cobardes, los egoístas, los soberbios y los que se esconden del mundo.
Y a pesar de mis dudas sobre el significado de la palabra “Libertad de Expresión”, aún pude sentirme libre y arrojar fuera de mí esas cuatro palabras:
¡Malditos Corazones, Malditas Entrañas!
(Este post va dedicado a Celia con todo mi apoyo y cariño, porque mi Yo siente que no es justo lo que se le está haciendo, que nadie tiene derecho a humillarla y no solamente porque no se lo merezca, sino porque es una persona íntegra, colmada de sentimientos que nadie tiene la “Libertad” de herir.)




















